Ni en la música urbana, ni en la gospel es habitual disfrutar de colaboraciones entre las cantantes, a diferencia de los músicos.
La fama suele ser el primer objetivo de los músicos y más tarde apuntar por monetizar y trazar planes y proyectos, cosa que muchas cantantes de Guinea Ecuatorial han logrado y otras que están en ello. Las colaboraciones suelen ser una salida para algunos artistas, también suelen considerarse como una forma de apoyar a los demás artistas, y en este último aspecto queremos centrarnos, ya que en nuestro contexto es difícil disfrutar de un éxito resultado de una colaboración entre dos cantantes femeninas del país, y nos preguntamos, es por ¿egoísmo o es por envidia?.
A Muchos fanáticos les gustaría escuchar un sencillo donde quizá mezclen voces Piruchi Apo y Princesa Demetria, o simplemente Miss Yuma y Vanilla Karr. Lamentablemente desde hace décadas siempre ha sido difícil. A diferencia de los artistas, casi gran parte de los cantautores de renombre en el país han colaborado.
Lo claro es que no es obligatorio realizar colaboraciones, pero sí también hemos de destacar que son una vía para ampliar el mercado. Hace ya más de una década cuando Miss Yuma era la cara de la música urbana femenina, pero poco se supo de colaboraciones con otras. Muchos dirán que es cuestión de competencia, pero debemos entender que una mezcla de voces entre dos artistas no equilibra la competencia.
La música góspel, está siendo la más cerrada, se percata una especie de disputa de trono, algo que podría estar impidiendo colaboraciones entre las principales voces, recordando la guerra fría que hace tiempo se vivió en este género. Las cantantes de la música cristiana deberían ser ejemplo, ya que se las considera como portadoras del evangelio y testimonios que pueden cambiar la vida de sus oyentes. La unificación entre ellas sería un buen indicador para el público y no parecer enemigos, no es casualidad que hasta el momento no se haya escuchado un tema oficial donde Silvia Nkene mezcle voces con Princesa Demetría, tampoco es casual que no se escuche una colaboración entre (Nadine, Silvia Nkene y Princesa Demetria) por citar algunos nombres. No obstante, sea cual sea la postura se puede cuestionar esta crisis de colaboraciones.
Casi se puede decir que no hay éxitos donde colaboran dos artistas femeninas ecuatoguineanas, Katrina y Midje lo intentaron hace tiempo atrás. Una colaboración va más allá de una simple mezcla de voces, permite a los artistas ganar nuevos oyentes, aprender a combinar estilos, crecer de manera profesional y construir nuevas relaciones.