Miley Cyrus enfrenta una nueva batalla judicial, esta vez por presunto plagio en su éxito «Flowers». El juez ha decidido no retirar la denuncia interpuesta por Tempo Music Investments, la empresa que compró los derechos de la canción «When I Was Your Man», de Bruno Mars.
Miley Cyrus ha perdido la primera batalla en el juicio que enfrenta por la acusación de plagio en su éxito «Flowers». En septiembre del año pasado, la cantante fue demandada por Tempo Music Investments, una empresa que adquirió los derechos del catálogo de Philip Lawrence, compositor de «When I Was Your Man» de Bruno Mars. Aunque ni Bruno Mars ni Lawrence han participado directamente en la demanda, la compañía considera que «Flowers» infringe los derechos de su canción.
A diferencia de otros casos en los que el propio compositor de la obra original es quien emprende acción legal, en esta ocasión fue Tempo Music Investments quien presentó la denuncia, argumentando que «Flowers» tiene similitudes sustanciales con «When I Was Your Man». La empresa, al haber adquirido los derechos exclusivos de la canción, tiene la potestad legal de demandar, incluso sin el consentimiento de los coautores de la canción.
El equipo legal de Miley Cyrus actuó rápidamente y, en noviembre, presentó una contrademanda al juez solicitando la retirada de la demanda. Argumentaron que la compañía adquirió los derechos de la canción sin la aprobación de los demás coautores, lo que, según su versión, invalida la acusación. Sin embargo, el juez desestimó este argumento, alegando que Tempo Music Investments tiene derecho a demandar por infracción de los derechos de autor, ya que se considera copropietaria de la canción y puede actuar en lugar de Philip Lawrence, uno de los compositores originales.
El fallo del juez aclara que la compra de los derechos por parte de Tempo le otorga el derecho exclusivo de demandar, sin necesidad de la participación de los demás coautores de la canción. Esto pone a Miley Cyrus y su equipo en una posición difícil, ya que la demanda continuará su curso y podría derivar en un juicio público que podría afectar la imagen de la cantante, especialmente tras el éxito de una canción que, según muchos, contiene referencias a su exmarido, Liam Hemsworth.
Aunque esta decisión no significa que Miley haya perdido el juicio, sí marca un paso significativo en el proceso legal. La cantante y sus colaboradores han perdido la primera batalla, y ahora deben prepararse para enfrentar un juicio que podría ser más complejo y mediático de lo que inicialmente esperaban.